lunes, 2 de febrero de 2009

SABER PREGUNTAR

Saber preguntar

Mercurio de Antofagasta
2 de Febrero de 2009


Hay un proverbio que dice que es sabio no el que sabe todas las respuestas sino aquel que sabe preguntar.

Especialmente en el Chile de hoy, estos conceptos adquieren especial importancia al estar aparentemente terminándose un ciclo de nuestra historia para dar inicio a un nuevo proceso en el cual las decisiones trascendentales habrán de ser tomadas ya no por las cúpulas políticas ni impuestas por los tecnócratas arguyendo un determinismo político o técnico, sino por la propia comunidad. Este paso propio de un país en maduración surge del estar en creciente conciencia el que en cada solución a los requerimientos ciudadanos están siempre implícitos juicios de valor y por tanto la cúpula o el técnico debe ser capaz en primer lugar de reconocer estos juicios de valor implícitos en cada solución técnica o política posible, para así luego, poner a disposición de la comunidad o sus representantes estas diversas alternativas para que ella o ellos decidan.

Por ejemplo, ¿cuando se le ha informado a la comunidad cuanto costaría entregarle a cada chileno o antofagastino las mismas oportunidades en materias educacionales? ¿Cuando se le ha preguntado a la comunidad sus preferencias respecto a las alternativas para financiar dicho magno plan y con ello visualizar y decidir respecto a los necesarios sacrificios individuales y/o sociales? , otro ejemplo, ¿cuándo se nos ha preguntado respecto a los cambios necesarios para que en la región de Antofagasta tengamos una expectativa de vida al menos igual al resto de los chilenos?

Para lograrlo es necesario que las cúpulas políticas asuman los nuevos tiempos, también así los técnicos que están entronizados en el Estado, pues no es posible que las soluciones vengan predeterminadas sin que los ciudadanos estemos presente. Los ciudadanos no somos objetos para que otros decidan por nosotros, somos sujetos que esperamos y deseamos ser actores en la construcción de soluciones. Ello nos hace más humanos pues en nuestra esencia está el decidir y por tanto con ese solo hecho logramos mejor calidad de vida.

Los técnicos de la democracia han de transformarse en técnicos para la democracia, las cúpulas políticas han de reconocer que ellos solo se deben a los ciudadanos y no asumir que lo que es bueno para ellos es bueno necesariamente también para sus representados.

Ese es el gran salto, el saber preguntar, que como comunidad esperamos y con ello habremos de reconocer la sabiduría que hemos alcanzado tanto como comunidad como de parte de nuestros líderes.

Marcos Simunovic Petricio
Regionalistas para el Desarrollo
REDES

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