¿DESARROLLO DURABLE?
Marcos Simunovic P.
Mercurio de Antofagasta
18 de Marzo de 2009
Jan José Cademartori, Economista, Doctor en Ciencias Sociales y Académico de la Universidad Católica del Norte recientemente ha publicado un libro respecto al desarrollo económico y social de nuestra Región, aportándonos un conjunto valioso de antecedentes conceptuales y empíricos que nos permiten analizar si en la Región de Antofagasta se esta dando, como consecuencia del significativo crecimiento de la actividad minera, lo que llama Desarrollo Durable.
El Desarrollo Durable, nos dice, a diferencia del Desarrollo Sustentable, no solo abarca o se preocupa de los daños al ambiente y el agotamiento de las minas, sino de las estructuras productivas y sociales que se desarrollan en el territorio. Acorde a ello, en su trabajo concluye que la región registra un Desarrollo NO Durable a pesar de la modernización del enclave minero, ya que el modelo de cluster minero o encadenamientos productivos no asegura una acumulación suficiente de capital productivo ni social y humano en la región.
Se fundamenta en la insuficiente reinversión de los excedentes o súper beneficios de la minería, como los llama, por parte de las empresas y el Estado para la configuración de una capacidad productiva durable y entregar una calidad de vida para los habitantes y trabajadores que compense la extracción de capital natural no renovable. Para ello pone a disposición indicadores de reinversión de excedentes, rendimientos de la educación, expectativas de vida y salud mental, entre otros; todos ellos ubicándonos en la o las peores posiciones del país.
En este contexto, me permito reforzar la idea que si bien en los primeros 2/3 de los años 90 el Estado permitió un surgimiento de políticas descentralizadas y endógenas de desarrollo en nuestra región, luego indujo al menos hasta el año 2005 el reforzamiento del centralismo, redundando que el gasto social per-capita disminuyera en términos relativos respecto al resto del país pasando de tener un indicador de un tres por ciento por encima de la media nacional a estar en un ocho por ciento bajo la media nacional y que los resultados de la educación y salud, base del capital humano, se mantuviera en sus precarias condiciones, periodo en el cual también se perdió el control social de importantes recursos hídricos que hoy permiten la apropiación de la renta minera..
Opino, al igual que Jan, que cambios radicales deben ocurrir para revertir esta situación. Esa es la tarea que tenemos por delante y ojala que la aparición de este libro sea un estímulo más para encontrar el camino.
viernes, 20 de marzo de 2009
sábado, 7 de marzo de 2009
Crisis ¿Financiera o estructural?
CRISIS ¿Financiera o estructural?
Marcos Simunovic P.
Mercurio de Antofagasta
5 de Marzo de 2009
Frente a la crisis económica que se vive a nivel mundial han surgido explicaciones que nos dicen que su origen está en la cantidad desmedida de prestamos otorgados por la banca a personas sin capacidad real de devolución de dichos prestamos, generándose con ello un punto de insolvencia grave de estas instituciones financieras y la consecuente paralización de los flujos monetarios que sustentan la demanda y el funcionamiento de la economía toda.
Hasta ahora el análisis del porqué el sistema financiero tuvo que llegar a esos limites ha sido, a mi entender insuficiente. Nuestra Presidenta Bachelet nos aporto diciendo que el sistema financiero cayó en ello gracias a su avaricia. Cierto, pero creo que podemos ir mas allá de la motivación del accionar individual.
Se ha de saber que el valor monetario de lo que produce una economía tiene su exacto correlato con lo que se le paga a los factores de producción intervinientes, llámense capital y fuerza de trabajo. En consecuencia, lo que se produce tiene como contraparte los ingresos equivalentes para los propietarios del capital o la fuerza de trabajo, existiendo por tanto en estas personas una capacidad financiera para comprar todo lo que se produce.
Sin embargo, decía un economista ya en el siglo XIX, los ingresos que reciben los propietarios de la fuerza de trabajo no es suficiente para consumir toda la producción mientras los propietarios del capital no utilizan todo sus ingresos en consumo, pues les sobra y acumulan riqueza. He ahí diría ese economista, que la incapacidad de vender todo y la necesidad de traspasar dinero para el consumo sería la razón que motiva al sistema financiero a necesariamente prestar plata, y en el limite, bajo precarias condiciones a fin de sustentar la demanda. Acorde a esta visión, la crisis es estructural y representa o es el reflejo a la forma en que se distribuye el ingreso. A mayor concentración de los ingresos, mayor necesidad de dar préstamos y contradictoriamente menor capacidad de los mas desposeídos para endeudarse con capacidad real de poder devolver estos prestamos.
Crisis de la magnitud actual encuentra su análogo en los años treinta, en la cual se abandona el patrón oro al ser este una camisa de fuerza y se genera, como solución, un nuevo sistema monetario para poder hacer cundir los préstamos y con ello la demanda. Hoy, pareciera que el actual sistema financiero y monetario esta llegando a un nuevo limite y será nuestro deber encontrar la respuesta correcta a esta trascendente pregunta.
Marcos Simunovic P.
Mercurio de Antofagasta
5 de Marzo de 2009
Frente a la crisis económica que se vive a nivel mundial han surgido explicaciones que nos dicen que su origen está en la cantidad desmedida de prestamos otorgados por la banca a personas sin capacidad real de devolución de dichos prestamos, generándose con ello un punto de insolvencia grave de estas instituciones financieras y la consecuente paralización de los flujos monetarios que sustentan la demanda y el funcionamiento de la economía toda.
Hasta ahora el análisis del porqué el sistema financiero tuvo que llegar a esos limites ha sido, a mi entender insuficiente. Nuestra Presidenta Bachelet nos aporto diciendo que el sistema financiero cayó en ello gracias a su avaricia. Cierto, pero creo que podemos ir mas allá de la motivación del accionar individual.
Se ha de saber que el valor monetario de lo que produce una economía tiene su exacto correlato con lo que se le paga a los factores de producción intervinientes, llámense capital y fuerza de trabajo. En consecuencia, lo que se produce tiene como contraparte los ingresos equivalentes para los propietarios del capital o la fuerza de trabajo, existiendo por tanto en estas personas una capacidad financiera para comprar todo lo que se produce.
Sin embargo, decía un economista ya en el siglo XIX, los ingresos que reciben los propietarios de la fuerza de trabajo no es suficiente para consumir toda la producción mientras los propietarios del capital no utilizan todo sus ingresos en consumo, pues les sobra y acumulan riqueza. He ahí diría ese economista, que la incapacidad de vender todo y la necesidad de traspasar dinero para el consumo sería la razón que motiva al sistema financiero a necesariamente prestar plata, y en el limite, bajo precarias condiciones a fin de sustentar la demanda. Acorde a esta visión, la crisis es estructural y representa o es el reflejo a la forma en que se distribuye el ingreso. A mayor concentración de los ingresos, mayor necesidad de dar préstamos y contradictoriamente menor capacidad de los mas desposeídos para endeudarse con capacidad real de poder devolver estos prestamos.
Crisis de la magnitud actual encuentra su análogo en los años treinta, en la cual se abandona el patrón oro al ser este una camisa de fuerza y se genera, como solución, un nuevo sistema monetario para poder hacer cundir los préstamos y con ello la demanda. Hoy, pareciera que el actual sistema financiero y monetario esta llegando a un nuevo limite y será nuestro deber encontrar la respuesta correcta a esta trascendente pregunta.
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