Conclusiones de Campaña
Marcos Simunovic Petricio
Mercurio de Antofagasta
20 de Diciembre 2009
Finalizada la batalla de lograr interpretar adecuadamente los intereses de nuestra sociedad, me permito dejar constancia de lo que considero tres grandes temas que ojala se constituyan en las banderas de lucha de nuestros líderes y gobernantes en sus quehaceres de los próximos años.
La histórica reivindicación del Norte que reclama retener mayores recursos de las utilidades del cobre se fundamenta en la injusticia que sus habitantes, a pesar de ser participes directos o indirectos de la producción de significativas riquezas para el país, recibe en términos comparativos al resto del país, un trato negativamente discriminatorio respecto a la calidad de vida, salud preventiva y calidad de la educación reflejado en la expectativa de vida mas baja del país y una educación básica y media por debajo de los standares de la media nacional. Con ello no puede hablarse de sustentabilidad ni justicia.
El segundo gran tema y que tiene que tiene dimensión nacional, está referido a la regresiva distribución del ingreso que reina en nuestra sociedad, madre de un sinnúmero de conductas sociales que atentan contra el respeto al prójimo, a la propiedad y así mismos. La manera de abordar esta injusticia debe basarse en desarrollar un código ético y económico respecto al trabajo y su participación en las utilidades de las empresas, instrumento legal fundamental para dar a los procesos de negociación entre empresas y trabajadores un marco que regule civilizadamente la resolución de conflictos de intereses evitando llegar al limite de la resolución via la debilidad del estomago o la fuerza de la cuenta bancaria.
El tercer gran tema y que tiene una dimensión internacional tiene que ver con los equilibrios ecológicos ya rotos por los países desarrollados en sus etapas de industrialización, dejándonos una herencia de graves limitantes para el uso de energías convencionales en nuestros necesarios procesos de aumento de producción y riquezas, encareciéndonos en consecuencia, nuestras posibilidades de seguir creciendo. El pago de esta deuda ecológica de los países desarrollados debe incorporarse enérgicamente en la agenda de nuestras relaciones internacionales.
Emplazo públicamente a los candidatos a la presidencia de la república a pronunciarse explícitamente sobre estos temas.
sábado, 2 de enero de 2010
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